El cinematógrafo

Fue el padre de Louis y Auguste Lumiere, Antoine, quien despertó el interés a sus hijos después de ver el Kinetoscopio de Edison (cuyo mecanismo era accionado por un motor eléctrico, uvo su primer prototipo hacia el final del verano de 1892 y estaba conformado por un armario de madera vertical de cuatro pies de alto con una mirilla en la parte superior. Las lentes de aumento en la mirilla ampliaban la película que estaba dispuesta alrededor de una serie de carretes).
Con la Fábrica Lumiére de soporte técnico, ya que fabricaban artículos fotográficos, los hermanos se pusieron a trabajar diseñando una cámara y un proyector. Los primeros experimentos llevados a cabo por los Hermanos Lumiére se basaron en el mecanismo intermitente utilizado en las máquinas de coser.
El 13 de febrero de 1895, Louis y Auguste patentaron el Cinématographe (Cinematógrafo en su versión castellanizada) a su nombre.
El Cinematógrafo combinó una cámara para grabar el movimiento, una impresora y, al conectarse a una linterna o fuente de luz, un proyector. Aproximadamente del mismo tamaño que una cámara fotográfica normal de mano, el Cinematógrafo difería del Kinetoscopio de muchas maneras, especialmente por su tamaño y peso.
El Kinetograph, la cámara de Edison, fue confinado, en general, al Estudio “Black Maria” en los terrenos del Laboratorio de Edison, en contraste con él, el Cinematógrafo no tenía tales limitaciones y podía ser utilizado en casi cualquier lugar gracias a su diseño ligero. Además, a favor del Cinematógrafo se encontraba su método de presentación y la combinación de todos los elementos básicos necesarios para grabar y proyectar imágenes en movimiento en una sola caja.
Al igual que Edison, los Lumiéres utilizaron película de 35 mm, pero a diferencia de ellos, Edison optó por una velocidad de 46 fps en comparación con los 66 fps elegidos por los hermanos.
Además, los Lumiéres fueron rápidos para patentar su Cinematógrafo en el extranjero (el hecho de que Edison no lo hiciera en Gran Bretaña, por ejemplo, causó la proliferación de las copias hechas por Robert Paul). Para promover su nueva invención Auguste Lumiere planeó un programa de publicidad inteligente de varias proyecciones privadas que generaron mucho interés público y especulación antes de su inauguración oficial el 28 de diciembre de 1895 en el Grand Café en el bulevar de París Des Capucines.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *